El ascensor es parte del día a día de todos los residentes y usuarios. Su seguridad no solo depende del mantenimiento técnico, sino también del buen uso que le damos. Utilizarlo correctamente evita daños, reduce fallas y protege a nuestras familias y vecinos.
Si el ascensor se detiene, mantenga la calma. El equipo cuenta con sistemas de seguridad diseñados para protegerlo. Presione el botón de alarma y espere asistencia. No intente forzar puertas ni salir por su cuenta.
Evite que niños usen el ascensor solos. Deben estar acompañados por un adulto que supervise su comportamiento y evite juegos con botones o puertas. El ascensor no es un espacio de juego.
No salte ni haga movimientos bruscos dentro de la cabina. Estas acciones pueden activar sistemas de seguridad y dejar el equipo fuera de servicio.
Respete la capacidad máxima de carga. Sobrecargar el ascensor genera bloqueos y desgasta sus componentes. Si está lleno, espere el siguiente viaje.
Mantenga limpias las entradas de las puertas. Basuras, piedras o suciedad en los rieles pueden impedir que el ascensor funcione correctamente.
No use objetos para sostener las puertas abiertas. Esto daña sensores y mecanismos.
Si transporta mascotas, llévelas cerca y controle la correa para evitar que quede atrapada.
No arroje agua ni líquidos dentro o cerca del ascensor. La humedad daña componentes eléctricos.
Nunca abra puertas a la fuerza. Puede haber riesgo de caída si la cabina no está en el nivel.
En caso de incendio o sismo, no use el ascensor. Utilice las escaleras.
Cuidar el ascensor es cuidar la seguridad de todos.